Archive for the ‘anecdotas’ Category

Anecdota: Miguel Arellano y el cristal roto

Thursday, March 29th, 2007

Miguel Arellano

A través de los más de 100 emails que nos hemos mandado esta mañana, ha surgido una polémica/controversia, sobre un hecho acaecido durante nuestros años de estudio en el colegio.

Como soy uno de los protagonistas voy a contarlo, además lo recordare toda mi vida, entre otras cosas porque tengo una “notoria” cicatriz en mi muñeca derecha para probarlo.

Estábamos jugando un partidito de fútbol en el patio, creo que durante clase de gimnasia o algo así, Miguel Arellano, que era (seguro que lo sigue siendo) un gran portero de fútbol, y que se caracterizaba por sus estiradas (se tiraba como spiderman), hizo una de esas estiradas y al caer dio con su cabeza en el poste de la portería, cayendo desplomado y quedándose en un estado de inconsciencia y con todo su cuerpo rígido.

El pánico cundió entre los presentes y salimos corriendo a secretaria para avisar de los sucedido a algún responsable, yo que me puse muy nervioso, golpee la puerta de la directora (quizás fue otra puerta, pero creo que fue esa) y el cristal se hizo añicos, rajándome la parte interior de mi muñeca izquierda. Con el consecuente viaje a urgencias y 11 puntos de sutura que me han dejado la antes mencionada cicatriz.

Saludos

Enrique

Anecdotas: Javier Calvo

Thursday, March 29th, 2007

Javier Calvo - Enrique Aguilera

Me cuenta Judith Puigbo, que parece que tiene memoria de elefante, la siguiente anécdota con Javier Calvo.

La verdad es que aun no le pongo cara a Javier Calvo, no recuerdo quien era, pero a lo mejor la siguiente anécdota le sirve a alguien para recordarlo.

Dice Judith que era un chico de clase que llevaba unas gafas graduadas bastante gruesas, que tenia una miopía bastante acentuada y que un día, estando en la piscina sucedió lo siguiente.

Javier me pregunto a mi (Enrique) que donde estaba la piscina, parece que si, que la miopía era muy pronunciada, pues resulta que el bueno de Enrique le señalo al lado contrario y Javier Calvo se tiro de cabeza al cemento.

juas juas juas juas

Que malo que fui

Cuando he leído el email de Judith contándomelo me he partido de risa.

¿Os acordáis de alguna anécdota?

Un abrazo para todos

Enrique